Nuevos roles de feminidad en la poesía festiva del Bajo Barroco

         

        El carácter subversivo que caracteriza a la poesía festiva promueve en el siglo XVII la progresiva ruptura con el ideal neoplatónico de feminidad y abre paso a un imaginario más realista y activo. Conforme avanza la centuria, las contemplativas y hermosas damas petrarquistas se sustituyen por mujeres  que ponen de manifiesto sus inquietudes y defectos. A través de los jocosos versos de José Pérez de Montoro, Juan de Ibaso, Antonio de Solís o León Marchante  se intenta divertir y sorprender al público con picantes y audaces retratos femeninos. El siguiente soneto, atribuido a Damián Cornejo, es una muestra de este cambio:

Esta mañana, en Dios y en hora buena,
salí de casa y víneme al mercado.
Vi un ojo negro, al parecer rasgado,
blanca la frente y rubia la melena.
   Llegué y le dije: «Gloria de mi pena
muerto me tiene vivo tu cuidado.
Vuélveme el alma, pues me la has robado
con ese encanto de áspid o sirena”.
   Pasó, pasé; miró, miré; vio y vila
Dio muestras de querer. Hice otro tanto.
Guiñó, guiñé; tosió, tosí; seguila.
   Fuese a su casa, y sin quitarse el manto,
 alzó, llegué, toqué, besé, cubrila,
 dejé mi dinero y fuime como un santo.

(Díez, 2003: 220)

           No obstante, no hay que olvidar que hubo un número considerable de escritoras que cultivaron la poesía (sacra y profana) en el seiscientos[1] y cuyas creaciones aportan una visión complementaria a la ya ofrecida. Adrianne Martín (2008) pone de manifiesto que el verso festivo escrito por mujeres comparte muchísimos temas con el de poetas varones: la mofa de ciertos tipos, características, deformaciones físicas o circunstancias particulares, retratos burlescos y la parodia del amor cortés y del petrarquismo. Sin embargo, se aleja de asuntos escatológicos o sexuales en las que estas son denigradas y se adentra en otros como la maternidad[2], la burla de las ocupaciones y de los roles tradicionales, la moda o la dureza de la vida conventual[3].  

      A partir del interesante y detallado análisis que realiza la investigadora norteamericana de los poemas jocosos de Catalina Ramírez de Guzmán y de Sor Marcela de San Félix, puede verse cómo a mediados del barroco se corrigen cómicamente las limitaciones culturales que les eran impuestas a las mujeres y cómo muchas se intentaban abrir paso en la historiografía literaria. Por ello, es importante seguir ahondando en sus creaciones y estudiar las de otras autoras de este periodo menos conocidas como Ana Abarca de Bolea o Sor Gregoria Francisca de Santa Teresa.

         La renovación de la imagen femenina que intentaban promover las poetas se ve favorecida por los cambios que sufre el lenguaje lírico en la segunda mitad del siglo XVII. Composiciones jocosas como “Habiendo enviado Celio a Clori un conejo muerto y dentro unos guantes de quintas esencias con un hueso, diciendo era pistola, para que tirase; ella le envió un rosario de avellanas vanas, unos guantes de alcorza y un corazón pintado en un abano de papel con estos versos […]”, de Pérez de Montoro (1736: 224), ya no buscan idealizar o burlar a la dama. Esta comienza a adquirir autonomía y a manifestar capacidades sociales, intelectuales y literarias.

          El cambio hacia un modelo de mujer más igualitario estuvo muy vinculado a su inclusión en los salones ilustrados. Estos sustituyeron a las academias humanistas y barrocas y promovieron la práctica de nuevas formas de interacción entre hombres y mujeres, que quedaron plasmadas en la poesía que sentó los cimientos de las siguientes generaciones. Las Obras poéticas líricas de Gerardo Lobo (1738) son un valioso testimonio de cómo la inclusión del género femenino en el espacio público hizo que este participara en prácticas académicas informales y «en juegos de cortes(an)ía cómo los denominados filis, dengue o chichisbeo» (Ruíz, 2014: 502).


[1] Ana Navarro (1989) elabora una rica antología poética de escritoras de los Siglos de Oro. En ella, aparecen poemas de conocidas poetisas  (Santa Teresa de Jesús, Sor Juana Inés de la Cruz y María de Zayas) y de otras autoras de menor renombre como  Violante de Ceo, Catalina Ramírez de Guzmán, Ana Barca de Bolea, Sor Gregoria Francisca de Santa Teresa, Marcia Belisarda o Hipólita de Narváez.

[2] El embarazo, encubierto por los poetas jocosos por representar las consecuencias de la lascivia femenina, adquiere un nuevo enfoque en el romance “Periquillo el de Valencia” de Catalina Ramírez de Guzmán. Adrianne Martín analiza cómo la poeta extremeña muestra y enfatiza los aspectos físicos y emotivos de la maternidad y del parto y cómo plantea, en tono cómico, la estimación superior que se concedía a los bebés varones en la época (2008: 253).

[3] Mientras que en la poesía festiva escrita por hombres las monjas son un foco de deseo o de burlas masculinas, poemas como “A la miseria de las provisoras”, de Sor Marcela de San Félix, desvelan la escasez de comida en los conventos y retratan cómo era  la vida cotidiana en estos  (Martín, 2008: 265).


Bibliografía

Díez, Ignacio (2003): La poesía erótica de los Siglos de Oro, Madrid, Ediciones del Laberint.

Martín, adrienne (2008): «La poesía burlesca femenina y la revisión del canon» en Pedro  Ruíz (ed.), Cánones críticos en la poesía de los Siglos de Oro, Vigo, Academia del Hispanismo (247-267).

Navarro, Ana (ed.) (1989): Antología poética de escritoras de los siglos xvi y xvii, Madrid, Castalia.

Ruiz, Pedro (2014), «De Solís a Lobo: la mujer en la poesía bajobarroca», en Adrianne Martin, Perspectives on Early Modern Women in Iberia and the Americas. Studies in Law, Society, Art and Literature in honor of Anne. J. Cruz, Nueva York,  Escribana Books (486-505).

Acerca de Zoraida

Ha realizado el Grado en Lengua y Literatura española (UAB) y el Máster de estudios filológicos superiores (UVA). Además, cuenta con dos posgrados: "Experto en Humanidades Digitales" (UNED) y "Diseño y gestión de proyectos elearning" (UOC). En la actualidad, cursa el doctorado de Español: Lingüística, Literatura y Comunicación en la Universidad de Valladolid. Gran parte del contenido del blog es de autoría propia y, por tanto, los derechos de propiedad intelectual de su contenido y de sus imágenes están reservados exclusimavente a su creadora. Los diversos elementos que conforman las entradas solo se podrá compartir reconociendo sus derechos morales y sin obtener ningún tipo de beneficio económico por ello.
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2 respuestas a Nuevos roles de feminidad en la poesía festiva del Bajo Barroco

  1. Juan Francisco Fernández De Gea dijo:

    Un trabajo excelente, enhorabuena

    Le gusta a 1 persona

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