La literatura en la enseñanza de idiomas

     Ya lo dijo el bachiller Sansón Carrasco a Don Quijote: “No hay libro tan malo […]  que no tenga algo bueno” (II, III). La literatura ofrece en el campo de la docencia de idiomas tantas posibilidades didácticas como nuestra mente alcance a imaginar. Una novela, un poema o un drama sean del periodo o estilo que sean brindan a los estudiantes de E/LE la oportunidad de reflexionar y asimilar rasgos lingüísticos y culturales relacionados con el español. Solo es necesario saber elegir el texto y la metodología más adecuada a los conocimientos que se desean potenciar o transmitir en cada nivel.

      Tradicionalmente, la literatura tuvo un papel fundamental en la enseñanza de segundas lenguas. Los textos canónicos, al considerarse muestras “prestigiosas”1 del lenguaje, eran traducidos e imitados por los aprendices de idiomas. Pero este modelo basado en la memorización de las reglas gramaticales, mediante procesos mecánicos, dificultaba según los estructuralistas la adquisición y la práctica de las habilidades pragmáticas (Bernal 2011: 5). Tales carencias, a partir de los años 60, intentaron ser solventadas a través de métodos graduados y centrados en aspectos estructurales y orales2. Estos erradicaron de sus programas las obras clásicas y, con ello, gran parte de la información cultural implícita en la lengua.

       En la década de los 70, se mantuvo esta tendencia, aunque gracias al desarrollo de planteamientos nocional-funcionales (interesados especialmente en la organización y el análisis de los contenidos) en las aulas se incluyeron “aspectos relacionados con el uso social de la lengua” (Albaladejo 2007: 3). La fuerte irrupción en los años 80 de los enfoques comunicativos, mantuvo alejada a la literatura de la docencia de E/LE, pues esta era considerada un obstáculo o un elemento poco útil para el desarrollo de la competencia oral. Sin embargo, esta nueva metodología hizo que comenzaran a integrarse en las clases de L2 disciplinas como la psicolingüística y que empezaran a contemplarse aspectos tan importantes como la motivación de los alumnos o su interacción en clase.

       A partir de los 90, se produjo una intensa revolución en la enseñanza de idiomas. El carácter ecléctico se impuso y, gracias a ello, se fueron incorporando a la docencia de segundas lenguas materiales de ámbitos muy diversos: psicología, filosofía, informática… La literatura encontró de nuevo su espacio en esta y, progresivamente, fue ganando terreno dentro de los enfoques comunicativos, debido a la necesidad de desarrollar la llamada “competencia literaria3”. Esta, según López Valero y Encabo Fernández (2002: 86-7 citado por Albaladejo 2007: 5), permite a los estudiantes afrontar con éxito todo tipo de situaciones al aumentar su conocimiento lingüístico y social:

Evidentemente, no todo van a ser actuaciones comunicativas comunes, sino que el individuova a tener que enfrentarse en muchas ocasiones a estructuras de corte literario que poseen un mayor grado estético en su elaboración, y que difieren en gran medida de las estructuras lingüísticas cotidianas. Eso no quiere decir que lo literario esté abstraído de la realidad, sino que es otro modo de explicar esa realidad, a través de una serie de recursos retóricos y estilísticos. En el área de Didáctica de la Lengua y la Literatura, esta última se convierte en un excelente recurso a la hora de trabajar las habilidades lingüísticas, ya que enriquece el uso del lenguaje y confiere nuevos modos de ver la realidad.

       No obstante, en la enseñanza de español, al contrario de lo que sucede con otros idiomas, las creaciones literarias siguen teniendo un papel bastante secundario. La falta de conocimiento de metodologías sobre cómo aplicar de manera efectiva tales materiales en las clases o el amplio tiempo de preparación que estos exigen son algunos de los motivos que disminuyen o dificultan su empleo. María Dolores Iriarte (2009: 189) propone algunas ideas para poder potenciar las cuatro funciones comunicativas a través de los distintos géneros literarios:

  • El trabajo con la poesía puede servir para la fijación de estructuras gramaticales, ya que este género utiliza el paralelismo léxico o sintáctico como recurso expresivo.
  • La recitación de poemas puede ayudar al perfeccionamiento de la pronunciación y la entonación.
  • La lectura y análisis gramatical de los textos narrativos en novelas y cuentos puede ayudar a comprender el mecanismo de la narración, el uso de los conectores temporales y su relación con los tiempos verbales. También es posible trabajar la descripción, tan importante en los textos narrativos.-
  • El texto dramático es un medio fundamental para analizar el lenguaje coloquial y el diálogo. Es obvio el beneficio lingüístico para los estudiantes que ponen en marcha una representación teatral completa: entonación, recursos expresivos de la lengua, pronunciación, etc.

       La naturaleza de los ejercicios y el modo en que estos se presenten serán dos aspectos claves para conseguir motivar a los aprendices en la adquisición o la consolidación de la nueva lengua. Mediante la lectura y las actividades, los estudiantes explorarán registros comunicativos y socioculturales distintos y asimilarán de manera lúdica nuevas formas gramaticales y léxicas. Además, a partir de la comprensión de los textos literarios podrán manifestar sus reflexiones u opiniones y desarrollar un espíritu crítico y creativo.

+ información sobre el tema en el siguiente link:

http://uvadoc.uva.es/handle/10324/16857

Bibliografía

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Acerca de Zoraida

Graduada en lengua y literatura española y posee un máster de estudios filológicos superiores. En la actualidad, realiza el doctorado de Español: lingüística, Literatura y Comunicación en la Universidad de Valladolid. Gran parte del contenido del blog es de autoría propia y, por tanto, los derechos de propiedad intelectual de su contenido y de sus imágenes están reservados exclusimavente a su creadora. Los diversos elementos que conforman las entradas solo se podrá compartir reconociendo sus derechos morales y sin obtener ningún tipo de beneficio económico por ello.
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6 respuestas a La literatura en la enseñanza de idiomas

  1. Rosalia Poza dijo:

    Magnifico artículo. En mi modesta opinión, actualmente se trabaja poco la literatura y la poesía en las aulas.

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  2. Por si es de interés. La frase citada del Quijote procede de Plinio el Mozo (Epístolas, III, v. 10). Se la atribuye a su tío Plinio el Viejo y dice así: «Dicere etiam solebat nullum esse librum tam malum, ut non aliqua parte prodesset». Se utilizó dicha sentencia frecuentemente en el Siglo de Oro español. Así, la encontraremos, entre otros, al comienzo del Lazarillo de Tormes.

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  3. Pingback: La literatura en la enseñanza de idiomas (II) | Literatura, cultura y nuevas tecnologías

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