El teatro es un arma cargada de futuro: Himmelweg de Juan Mayorga

             EL TEATRO ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO:

                                                          Himmelweg de Juan Mayorga

 

Himmelweg  […] habla de lo que sucede   cuando el teatro no está frente a la vida, sino en lugar de la vida. De lo que sucede cuando, en lugar de ser la máscara que desenmascara y libera, el teatro enmascara y mata  (Mayorga, 2011: 275).

            El teatro siempre ha sido el género literario más temido por el poder, debido a su enorme potencial propagandístico. La posibilidad de transmitir de forma inmediata y con gran eficacia una serie de mensajes provoca que muchos dramaturgos, entre ellos Juan Mayorga, conciban este como un arma cargada de futuro.

            El autor de El jardín quemado  hace del teatro un arte político y de la memoria[1]. Sus creaciones son representaciones histórico-críticas[2], que intentan concienciar al espectador de   los terribles errores que se cometieron en el pasado[3] y que también  hoy se cometen. El teatro, según Mayorga, permite romper las barreras espaciales y temporales y sentir como coetáneo al hombre de otra época (2011: 176).

            En Himmelweg, el espacio y el tiempo en los que se sitúa  un comandante  nazi  son el mismo hecho dramático: “¿Me reconocen? Sí, soy yo. ¿Han tenido un buen viaje?” (Mayorga, 2011: 148).  Las preguntas del dirigente alemán al público evocan la visita de un enviado de la Cruz Roja, Maurice Rossel,[4] al campo de concentración de Theresienstadt.

            El testimonio favorable que emitió el portavoz internacional, tras realizar una detallada inspección de este y no descubrir la farsa que habían preparado para él los seguidores de Hitler, muestra cómo cualquier persona (de ayer o de hoy) puede convertirse sin querer en cómplice de abominables verdugos al no combatir “la invisibilidad del horror que nos rodea” (Mayorga, 2011: 187).

EL TEATRO REVELA LO QUE LA MIRADA NO VE

           La verdad es una construcción  y es necesario crear artificios que muestren lo que nuestros ojos no perciben. La filosofía o el género dramático pueden ser ese “artificio” (Mayorga, 2011:189). La representación teatral que realizan los personajes de  Himmelweg para esconder el Holocausto  hace que los espectadores de la obra reflexionen sobre el peligro de observar la realidad sin preguntarse qué se esconde detrás de lo que la mirada no ve.

           Maurice Rossel acudió al campo de concentración de Theresienstadt  con la intención de captar con precisión todos los detalles sobre la vida de los judíos en este: “Yo he venido a mirar. Yo soy los ojos del mundo. Yo voy a salir de aquí con muchas fotografías y un informe contando lo que he visto” (Mayorga, 2011:135). No obstante, las imágenes que tomó en lugar de revelar la verdad, la ocultó. En ellas, las calles limpias, el quiosco donde toca la orquesta, el parque en el que juegan los niños o la enfermería no muestran que todo formaba parte de un decorado, que todo era una farsa […].

 

Seguir leyendo: LA TEATRALIZACIÓN DE LA VIDA: “Himmelweg” de Juan Mayorga (Parte II)

BIBLIOGRAFÍA


[1] Mantener la memoria histórica viva es para Juan Mayorga un deber que el dramaturgo ha de asumir. Por ello, muchas de sus obras recrean algunas de las grandes tragedias humanas. Siete hombres buenos, El jardín quemado El hombre de oro evocan el dolor de la Guerra Civil española  y El traductor de Blumemberg retrata  la crudeza del nazismo (Brizuela, 2008: 4).
[2]Mayorga intenta fundir “el teatro histórico con el teatro político, como hizo Esquilo con Los persas, con el propósito de ‘mirar hacia atrás para ser útil hoy’ ” (Brizuela, 2008: 7).
[3]El pensamiento de Juan Mayorga está fuertemente influenciado por las teorías historicistas de Walter Benjamin. Su inquietud hacia los postulados de este célebre pensador hizo que se doctorara con la tesis: “La filosofía de la historia en Walter Benjamin” (Brizuela: 2008).
[4] Pedro Maurice Rosell, como representante  del Comité Internacional de la Cruz Roja, visitó  el 23 de junio de 1944 el campo de concentración de Tezerin para emitir un informe sobre las condiciones de vida de los judíos que vivían en él. Su dictamen fue favorable y  hasta 1979 no hizo pública su experiencia en este  (Mayorga, 2011, 27).
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Acerca de Zoraida

Ha realizado el Grado en Lengua y Literatura española (UAB) y el Máster de estudios filológicos superiores (UVA). Además, cuenta con dos posgrados: "Experto en Humanidades Digitales" (UNED) y "Diseño y gestión de proyectos elearning" (UOC). En la actualidad, cursa el doctorado de Español: Lingüística, Literatura y Comunicación en la Universidad de Valladolid. Gran parte del contenido del blog es de autoría propia y, por tanto, los derechos de propiedad intelectual de su contenido y de sus imágenes están reservados exclusimavente a su creadora. Los diversos elementos que conforman las entradas solo se podrá compartir reconociendo sus derechos morales y sin obtener ningún tipo de beneficio económico por ello.
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