Don Quijote: Claves de lectura III

Capítulo VIII al XIII

Capítulo VIII:

La aventura de los molinos es una de las primeras muestras de la novela en la que se discute sobre las diversas y opuestas percepciones que puede provocar un mismo elemento. Esta aventura fue interpretada por Unamuno como una batalla entre el  individuo y el progreso técnico. Mientras que Sancho no percibe el peligro que este supone (solo ve molinos y no los terribles gigantes que tras estos pueden esconderse), la mentalidad idealista de DQ hace  que  enfrente cualquier signo de amenaza y que transgreda los límites establecidos. Ni la derrota le hará cesar de sus empeños, pues esta la atribuirá siempre a la actuación de malvados encantadores.

Capítulo IX:

En este capítulo, la acción se interrumpe para dar lugar a una compleja reflexión metarrativa sobre las voces que construyen la novela de El Quijote. Estas parodian   el tópico del “manuscrito hallado” (propio de los libros de caballerías) y ponen en cuestión la fiabilidad de cualquier discurso. Existe un texto inicial escrito en árabe por el historiador Cide Hamete Benengeli, que es traducido por un morisco aljamiado. Esta traducción es ordenada y editada (añadiendo algunos comentarios) por un “curioso” segundo autor, el cual incorpora al final de la primera parte unos poemas de los Académicos de Argamasilla que ha encontrado.

Capítulo X:

El título de este capítulo junto con otras incoherencias de la obra llevan a  suponer que Cervantes trasladó de su lugar original algunos capítulos, para dar más coherencia a la estructura de la novela. El diálogo entre DQ y Sancho cobra gran importancia, pues a través de este se plantean o retoman  una serie de elementos que ayudan a da unidad narrativa al libro. Además, gracias al intercambio de ideas, el lector ve como se desmonta el inverosímil tópico caballeresco de que los héroes no comían.

Para saber +:

En los preliminares y en los capítulos iniciales de la novela, Cervantes ataca duramente a los hombres de su tiempo que leían la ficción (novelas de caballería, pastoriles, bizantinas…)  como si fuesen hechos históricos y defiende que cualquier discurso es una construcción lingüística y, por tanto, expuesta a manipulación. El autor de El Quijote, al igual que Descartes,  quiere que el lector ponga en duda  todo aquello que lea u observe.

Capítulo XI:

El capítulo XI sirve de marco estructural para las próximas acciones y es una muestra de cómo Cervantes construía su relato mediante elementos simétricos y contrastivos. Las conversaciones que mantienen DQ y Sancho y el romance de Antonio ponen de manifiesto en diversas ocasiones el enfrentamiento entre historia y discurso. La cena con los cabreros, presidida por el hidalgo y llena de referencias religiosas, remite en la mente del lector a la protagonizada por Jesucristo en el monte de los Olivos. La conversación entre el escudero y su amo sobre la ingesta de alimentos podría interpretarse, por tanto, como dos formas opuestas de entender la religión: la doctrinal  y la liberal.

El discurso de la Edad de Oro también confronta dos realidades bien distintas.  Mientras que la Edad de Hierro es elogiada por DQ porque en ella reinaba la armonía y la amistad, la  Edad de Oro es criticada  por el caballero por ser una época donde la injusticia y el egoísmo lo invadían todo.

Capítulo XII-XIII:

El relato de Pedro sobre la “pastoril” historia de Grisóstomo y de Marcela (puntualizado en numerosas ocasiones por DQ)  cobrará vida poco después tras el encuentro con sus protagonistas. Gracias a ello, Cervantes aumenta la sensación de verosimilitud de la obra, pues  multiplica las perspectivas sobre un mismo suceso. El personaje de Vivalvo adquiere una gran importancia en estos capítulos ya que permite continuar con el tema caballeresco debido al enorme conocimiento que sobre este posee, el cual  entra en contraste con el bagaje literario de  DQ.

Bibliografía utilizada:

Cervantes, Miguel (2001), Don Quijote de la Mancha, ed. Francisco Rico, Barcelona: Crítica.

Acerca de Zoraida

Ha realizado el Grado en Lengua y Literatura española (UAB) y el Máster de estudios filológicos superiores (UVA). Además, cuenta con dos posgrados: "Experto en Humanidades Digitales" (UNED) y "Diseño y gestión de proyectos elearning" (UOC). En la actualidad, cursa el doctorado de Español: Lingüística, Literatura y Comunicación en la Universidad de Valladolid. Gran parte del contenido del blog es de autoría propia y, por tanto, los derechos de propiedad intelectual de su contenido y de sus imágenes están reservados exclusimavente a su creadora. Los diversos elementos que conforman las entradas solo se podrá compartir reconociendo sus derechos morales y sin obtener ningún tipo de beneficio económico por ello.
Minientrada | Esta entrada fue publicada en Literatura española, Siglo XVII: Barroco y etiquetada , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Don Quijote: Claves de lectura III

  1. Pingback: ¿Cuánto sabes sobre Don Quijote? | Literatura, cultura y nuevas tecnologías

  2. Pingback: ¿Cuánto sabes sobre El Quijote? | Literatura, cultura y nuevas tecnologías

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s